Los desafíos de la “Libre Competencia” post Pandemia

 

El contexto económico mundial se ha visto considerablemente afectado en el último año por los efectos negativos de la Pandemia COVID-19. Si antes se consideraba incierto, hoy en día lo es mucho más. Sumado a ello, el entorno social y político en el que nos desenvolvemos sufre constantes transformaciones, lo que ha llevado a los consumidores a cambiar sus intereses y necesidades hasta el punto de reformar completamente su actitud de compra.

 

Por lo mismo, el escenario que se está configurando es mucho más complejo y exigente, lo que impulsa a las empresas a reformular sus planes de negocio, orientándolos hacia los nuevos consumidores, pues asumen, que para superar la crisis económica imperante es fundamental comprender el rol de la libre competencia y mantener el equilibrio de esta.

 

EL NUEVO CONSUMIDOR: UN DESAFÍO PARA LAS EMPRESAS

 

El informe “Pulso Ciudadano”, realizado por ACTIVA, revela que  el 55,2% de los chilenos cree que la actualidad económica del país es mala o muy mala, mientras que el 49% reconoce el mismo escenario respecto de sus bienes y patrimonios. Es más, la mayoría de los encuestados (78,4%) sostiene que la situación es peor que el año pasado. Y no es para menos, el pesimismo generalizado que se observa en el país se justifica, en parte, porque el clima nacional de incertidumbre se arrastra desde antes que el virus alterara la cotidianeidad y ritmo de vida, cuando la situación política dividida terminó en un estallido que aún presenta secuelas.

 

Un estudio de Accenture, por otra parte, afirma que ahora  el 85% de los chilenos compra más conscientemente porque quiere limitar el desperdicio de comidas y el gasto innecesario, en tanto, un 57% prefiere marcas que tengan una trayectoria transparente para hacer negocios. Sin duda, el consumidor se ha empoderado y sabe exactamente qué, cuándo y dónde comprar un bien o servicio; tales actitudes, dejan a las empresas con mayores desafíos a la hora de gestionar y ejecutar sus planes de negocio.

 

LA LIBRE COMPETENCIA EN EL CONTEXTO ACTUAL

 

Si hablamos de “Libre Competencia” es necesario nombrar a uno de sus más influyentes precursores: Adam Smith. En su libro, “La Riqueza de las Naciones” (1977), el economista y filósofo escocés acuñó este concepto junto con afirmar que la “acumulación de riquezas” es la clave del bienestar social y que este crecimiento económico es posible gracias al trabajo del hombre a través  de la división del trabajo y la libre competencia, como medio más idóneo de la economía. Además, fomentaba el desarrollo de la libre competencia para lograr que el mercado actúe de manera autónoma a partir de la oferta y la demanda de bienes y servicios.

 

Por lo anterior, el derecho de libre competencia es fundamental, sobre todo, si consideramos el sistema económico que se desarrolla en el país y en la mayoría de los estados occidentales.  El fin de ejercerlo con equilibrio radica en evitar conductas como abusos unilaterales, acuerdos entre competidores, colusiones u operaciones de concentración empresarial. En todo orden de cosas, se pueden viciar los sistemas, en parte, por la existencia de vacíos legales en ciertas normativas. Es por esto que es urgente generar una legislación clara en este terreno para que los consumidores tengan acceso a esta de manera libre y transparente.

 

POR QUÉ ESTUDIAR UN DIPLOMADO EN LIBRE COMPETENCIA

 

Es fundamental adaptarse a los contextos que surgen como resultado de circunstancias globales y, para ello, se requiere generar conocimientos y técnicas idóneas. Por lo mismo, un curso de libre competencia resulta un aporte significativo para el entorno laboral de  todos los trabajadores que quieran potenciar sus habilidades, tanto en materia económica como jurídica.

 

El programa del  Diplomado Libre Competencia de la Universidad Andrés Bello (UNAB) contempla asignaturas que describen y analizan los principios involucrados a esta disciplina.  Basado en exposiciones de la teoría económica y del derecho, ofrece también casos prácticos para la aplicación de dichos modelos. Su metodología es activa, participativa y práctica, lo que asegura un aprendizaje integral de los contenidos y conceptos relevantes. Su duración es de 140 horas pedagógicas en un semestre, con clases impartidas en modalidad presencial los días sábados desde las 8:30 hasta las 16:00 horas.

 

Con lo expuesto en esta nota, ¿podrías interpretar el papel que juega el derecho de libre competencia en tu día a día? Simple; es el motor de las industrias, el que condiciona y limita sus acciones. Por ende,  la actualización constante según sus tendencias en todos los ámbitos es indispensable, sobre todo, en las relativas al mundo digital pues es este, el que abre más oportunidades de comercio y en consiguiente, nuevas reglas.

 

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