¿Cómo identificar que el uso del celular está siendo excesivo?

Aquí no hay una receta mágica. El psiquiatra Claudio Urzúa explica que todo depende de las necesidades de cada persona. “Debemos utilizarlo de manera consciente”, comenta el experto, y apunta a que lo importante es “identificar cuándo su uso nos comienza a molestar y/o angustiar”.

“Uno empieza a ver que esto deja de ser beneficioso cuando uno pierde el control del consumo”, afirma Alberto Larraín. “Tú puedes estar 2 o 3 horas sin hacer nada: saltando de una aplicación a otra, viendo si alguien se conecta, si alguien te pone me gusta o no. Eso ya comienza a ser problemático”, comenta.

Jaime Silva, por su parte, también coincide que “cuando una conducta, ­cualquiera, se transforma en un problema de la vida diaria de la persona”, es preciso identificar esta constelación de problemas, ya que sumados podrían “representar un asunto de salud mental”.

Urzúa puntualiza que algunas señales que existen para identificar una dependencia son “estar pendiente de revisar el celular a cada instante, angustiarse porque la batería se está acabando o porque la señal no funciona, o pasar tiempo excesivo frente a la pantalla; todos esos son síntomas de que algo no va bien”.

“Cuando tengo que hacer ciertas actividades domésticas o deberes académicos, y no los hago por estar conectado en el celular, ahí estamos hablando de un deterioro personal”, explica Larraín. No es raro encontrar casos donde se producen peleas dentro de la familia por mirar el teléfono y no estar presente al cien por ciento en almuerzo familiar, por ejemplo.

 

Sugerencias

Si te sentiste identificado con algunas de las conductas expuestas, puede ser útil que pidas orientación profesional, en especial durante esta temporada de encierro.

“Es importante desarrollar otras actividades, tener otros intereses, hobbies o instancias que nos permitan disminuir o entender lo que significa la higiene del estrés”, explica el experto de Clínica Alemana.

En cuanto al uso en niños y adolescentes, Claudio Urzúa comenta que este “siempre debe de ser supervisado” y sugiere que “no debemos despertar ni dormirnos con el aparato al lado”. Este es un gran “ouch” para todos los que tienen conectado el teléfono al velador.

Como reemplazo para aquellos que se duermen mirando el teléfono, el experto recomienda “preferir actividades como la lectura, trabajos manuales o cocinar para distraerse. Tener tiempos de descanso adecuado durante el día y horas de sueño apropiadas en la noche”.

Alberto Larraín tiene otro tipo de tips, más en sintonía con generaciones más jóvenes que quieren hacer un cambio en las horas de consumo que destinan al teléfono. “Existen aplicaciones que te muestran cuánto tiempo has estado conectado en el día. Si bien no hay un límite de horas que esté establecido, a uno le sirve como parámetro de cuántas horas estás gastando en el celular”, dice.

El segundo consejo que da el director de la Fundación PRoCultura tiene relación con la estimulación y el brillo de las pantallas. “Entre más alto sea el brillo, lo que genera es una mayor estimulación cerebral”. Personalmente, él la usa en un 30%. Y su tercera sugerencia es intentar tener momentos sin el celular. “Ponerlo en modo avión para que no te lleguen llamadas o mensajes. Tratar de resguardar ciertos espacios que son importantes para uno”, explica.

El director del Cetep también puntualiza que “un uso problemático, o conductas de dependencia, así como el miedo irracional a no tener acceso al uso inmediato del celular debe de ser visto por un especialista en salud mental: un psicólogo o psiquiatra según la gravedad”.

A modo de sugerencia respecto al consumo de información, tales como medios de comunicación y redes sociales, Alberto Larraín advierte que “ojalá la gente no tenga más de 2 o 3 veces al día contacto con información de la pandemia”.

 

Fuente: https://n9.cl/q1od

 

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