Detección de Enfermedades

Más de lo que creemos o entendemos, ya que gracias a los modelos matemáticos que se generan, nuestras autoridades sanitarias pueden implementar a tiempo acciones que permitan controlar enfermedades contagiosas y así evitar problemas mayores.

 

¿Qué estudia la epidemiología matemática?

 

Estudia la dinámica de enfermedades infecciosas y su comportamiento, con el objetivo de que cuando broten nuevamente, se puedan tomar decisiones en pro de su control. Una de las investigadoras más reconocidas de la materia es la chilena Katia Vogt Geisse, PhD en matemática de Universidad de Purdue (Indiana, USA) y académica de la Universidad Adolfo Ibáñez, .

Ella explica, en entrevista con el diario La Tercera, que esto se hace a través de modelos matemáticos: “Lo que pasa en un caso pandémico, es que los datos de vigilancia indican que algo fuera de lo normal está pasando, que se están enfermando muchas más personas de lo habitual, por ejemplo, con un virus de influenza. En ese momento hay que tomar decisiones y un modelo matemático puede ayudar, usa datos como la prevalencia de la enfermedad o incidencia (los casos nuevos por día) e incluyes la medida de control que se quiere tomar”.

 

¿En qué nos aporta el estudio de la epidemiología matemática?

 

Nos ayuda a conocer el número de individuos afectados que debe haber para aplicar tal o cual medida de control. Algunos ejemplo de ellas son:

  • Si es necesario aislar a los enfermos
  • Si es necesario vacunar y cuáles serían los grupos de riesgo
  • Si se debe cerrar colegios, y cuándo volver a abrirlos
  • Si se debe recomendar el uso de mascarillas

 

¿Cuáles han sido los descubrimientos de este estudio científico?

 

La experta, desde 2012 ha estudiado la influenza pandémica, y es en ese año cuando desarrolló dos modelos de medidas de control, los que se aplicarían al momento de surgir una nueva cepa, como en 2009 lo fue la influenza A (H1N1). Estos se basan en dos acciones:

  • La suspensión de las clases y cierre de colegios, que según su modelo es beneficioso hacerlo cuando los afectados no son más del 1% de la población ya que así se corre el peak de la infección. Vogt explica que “si se cierran colegios después de eso, cuando ya se infectó más del 1% de la población, en general es contraproducente”.
  • La administración de antivirales. Esto es más complejo, porque su modelo revela que en cierta etapa del desarrollo de la enfermedad, continuar con el tratamiento podría no ser recomendable “Si lo miras a nivel individual, si se cumplen ciertas condiciones médicas es recomendable la administración de antivirales, pero si lo miras a nivel poblacional, para el bien de la población entera, puede ser contraproducente administrarlos.”, sostiene. Esto se explica por la época o estación del año cuando ocurre el brote, si es favorable o no para la transmisión de la enfermedad. Se da como ejemplo, que si esto ocurre a finales de la primavera, los antivirales disminuye su transmisión y por lo tanto genera una cantidad de posibles susceptibles. “En el momento que las condiciones para la transmisión sean mucho más favorables (en otoño) estas personas se pueden infectar y producir una segunda ola de infección mucho más grande que la que hubiera ocurrido en primavera”.

Estos modelos califican o dividen a la población en: susceptibles, infectadas y recuperadas, permitiendo así analizar las transición entre un estado y otro y cuánto demoran. Además, para aplicar uno u otro modelo también se segmenta según grupos etarios, ya que el factor de riesgo de adquirir la enfermedad está intrínsecamente relacionado a los años. También se trabaja en base al medio de contagio, ya que no es lo mismo estudiar la influenza, que se transmite por contacto directo, que la malaria, que es a través de un mosquito.

El siguiente paso de esta especialista es el rotavirus, ya que está trabajando en posibles modelos matemáticos que permitan implementar medidas de control ante sus brotes.

 

Fuente: http://bit.ly/2Gi4RZg

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