Cómo ser un buen jefe
Hoy en día, el mundo laboral está cada día más exigente, sobre todo para los líderes. Ya no solo se requiere cumplir con las labores diarias, sino también prepararse y buscar herramientas que los ayuden a manejar equipos y adquirir nuevas habilidades, en especial blandas. Es por eso que te entregamos cinco claves para ser un buen jefe y cinco para que te des cuenta si no lo eres tanto.

¿Cómo ser un buen jefe?

  1. Delegar: Debes aprender a confiar en los demás y crear un  equipo sólido, al que puedas entregar diferentes tareas.Esto los va a ayudar a optimizar tiempos y  reducir el estrés.
  2. Tener tacto: esto vale para cuando hay que ser duro o más amable y empático. Lo primero no significa ser malo o agresivo, si no ponerse serio, ser un poco frío y darle una mano a las personas para que cumplan sus obligaciones.
  3. Meritocracia: es fundamental para este rol tener la habilidad de valorar el trabajo de cada uno de los integrantes del equipo y buscar la forma de agradecer, puede ser con un ascenso, apretón de manos, mejor salario o un mail de felicitaciones.
  4. Conocer el trabajo: es primordial que un buen jefe conozca todos los ámbitos del trabajo que realizan y todas las partes de una organización. Esto no significa que hay que manejar el trabajo de todos, pero sí saber qué hacen y cómo lo hacen.
  5. Desarrollar equipo: Un jefe encabeza una estructura que empuja para el mismo lado y para que eso se concrete es necesario conocer a los colaboradores, involucrarse, persuadirlos y motivarlos.

¿Cómo saber si eres un mal jefe?

  1. Micromanagement es creer que nadie puede hacer las cosas mejor que tú, y decirle siempre a tus colaboradores qué hacer y cómo hacerlo. Con esto promueves la frustración y también el desgano.
  2. No tener una hoja de ruta clara: Estar cambiando de Plan A a Plan X a diario genera confusión, falta de compromiso y pérdida de liderazgo. Los trabajadores necesitan tener claro lo que deben hacer y hacia dónde van, si esto cambia como una veleta, lo más probable es que busquen otro empleo.
  3. Trabajar 24/7: si tienes la costumbre de mandar e-mail de madrugada o el fin de semana estás mal. Hay tiempo para trabajar y otro para descansar y eso hay que respetarlo, ya que es necesario olvidarse un poco de las labores y recargar energía para volver el lunes con las pilas puestas.
  4. No escuchar: Pensar que todas las ideas deben ser tuyas o todo lo que haces está bien puede ser perjudicial. Debes darte el tiempo para que tu equipo haga sugerencias o pueda contarte una idea, y repetir esta conducta constantemente.
  5. Ser tacaño: en este punto es relevante darse cuenta de que cuando la empresa o el área está lista o necesita de nuevos integrantes y/o tecnología es necesario invertir y ordenarse. Tener a tus colaboradores haciendo mucho más de sus tareas a la larga se transforma en licencias, pérdida de talentos, demandas, etc.

Genera un buen clima laboral

Es sabido que cuando los trabajadores de una institución están motivados la productividad sube y mucho, lo que sin duda pega en los resultados. Esto se debe al buen clima, que influye en la disposición que la gente tiene con el trabajo durante su jornada laboral. Para generarlo hay que tener en cuenta varios factores que lo fomentan: cultura del respeto, cooperar en vez de competir, autonomía, conciliación familia-trabajo, empatía, espacio físico agradable, buenos líderes y desarrollo laboral.

Fuente: https://bit.ly/2z3PyQA

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