Inserción Laboral

A un año de la implementación de esta nueva ley, las autoridades están satisfechas ya que más de 12 mil personas con discapacidad han encontrado trabajo con un salario justo y regulaciones que los favorece. Se espera que para el 2020 el número se eleve a los 23 mil.

 

¿Cuándo comenzó a regir la ley de inclusión laboral?

 

Ésta se promulgó el 1 de abril de 2018 para las empresas de 200 o más trabajadores, y en la misma fecha, pero de este año, se sumaron las que cuentan con 100 a 199 colaboradores.

Las modalidades en que pueden cumplir con el 1% son dos:

  • Contratar directamente a personas con discapacidad y/o con pensión de invalidez y para que esto sea válido, el empleador debe carga los contratos de trabajo en la web de la DIrección del Trabajo en la sección Registro de Contrato y otros trámites.
  • Apelar a las opciones de cumplimiento alternativo, que aplican en caso de que no hay postulantes a los cargos ofrecidos o que por la naturaleza de las funciones se vean imposibilitadas de incluirlas:
    • Aportar con dinero para asociaciones, corporaciones o fundaciones según el artículo 2 de la Ley 19.885 de Donaciones Sociales.
    • Realizar contratos de prestación de servicios con organizaciones que sí tenga dentro de su dotación a personas con discapacidad.

En este periodo, y según la información entregada por el Ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg, han sido 2.869 empresas -de 3.115- las que han integrado a sus filas a 12.041 personas con discapacidad, un número que se desglosa en 8.599 con contrato indefinido; 1.065 por obra o faena y 2.377 a plazo fijo.

 

¿Quienes se ven beneficiados por la ley de inclusión laboral?

 

Los beneficiarios directos de esta ley son todos aquellos que puedan acreditar alguna discapacidad, tanto física como sensorial, intelectual, psíquica, visceral o múltiple. Para esto deben poseer una pensión de invalidez de cualquier régimen previsional o una discapacidad que entre en la calificación de la Comisiones de Medicina Preventiva e Invalidez (COMPIN) que es un ente que depende del Ministerio de Salud (MINSAL).

Además, están los beneficiados indirectos, que son las mismas empresas, ya que:

  • La inclusión aporta y potencia el trabajo en equipo, favoreciendo la no discriminación y fomentando la tolerancia, sobre todo a la discapacidad.
  • Mejora el clima, las relaciones interpersonales y se establecen nuevas modalidades de trabajo que unen a los grupos y los desafía constantemente.
  • El factor social y la reputación corporativa aumenta, lo que genera una diferencia de la empresa con las demás de su rubro.

 

¿Cómo podría funcionar mejor la ley de inclusión laboral?

 

Volviendo el compromiso con la inclusión una forma de hacer empresa y no solo implementarlo para cumplir con la obligatoriedad de la ley o por evitar alguna multa. Hay que dejar de lado el pensamiento asistencialismo para pasar a concentrarse en los trabajos se adapten a las personas y no al revés, que es lo más común.

Además, es muy importante poder escuchar a todos los que han pasado durante este año de implementada la ley, por un proceso de reclutamiento y selección, para conocer cómo se sintieron y qué mejoras harían y también, al momento de llegar a la empresa, cómo los recibieron, como fue el día a día y cómo desarrollaron su trabajo.

Siempre hay que tener presente que la discapacidad no la define la empresa, si no las personas que la conforman.

 

Fuente: http://bit.ly/2XpMED8

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