La falta de tiempo, de habilidades tecnológicas, y las normas socioculturales, son los factores que alejan a las mujeres de las oportundidades dentro del sector.

La diferencia de competencias digitales entre géneros se ha convertido en una amenaza para el empoderamiento económico de las mujeres.

Según datos de la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (Subrei), a 2017, las mujeres de todas las economías -a excepción de Estados Unidos- usaban menos Internet que los hombres, lo que genera una desventaja para ellas en cuanto a acceso, competencias y uso de herramientas de cara a la revolución digital.

En base a eso, Chile –de la mano de la Subrei- lideró el estudio El papel de la educación y las habilidades en la reducción de la brecha digital de género: evidencia de las economías de APEC, que fue encargado a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) con el fin de identificar áreas claves para la generación de una política integral.

Estos pilares contemplan: la promoción del uso y el aprendizaje de Tecnologías de Información y Comunicación (TICs); capacitar a los educadores y convertirlos en agentes activos de cambio; crear programas para cambiar las actitudes y expectativas de niños y niñas; y generar políticas que prioricen la conciliación vidatrabajo, la prevención de la discriminación y la violencia de género.

Además, el documento que se lanza este miércoles -y que era un entregable en la prioridad Mujer Pymes y Crecimiento Inclusivo en el marco de APEC- apunta a que el bajo nivel de alfabetización digital; la falta de tiempo para aprender nuevos instrumentos digitales y el costo de acceso a las tecnologías, entre otros, son algunos de los factores responsables de esta diferencia.

Causantes de la brecha

Respecto a los factores que abren la brecha, la directora de la OCDE, Gabriela Ramos, dijo a DF que el aprovechamiento del potencial que tiene la transformación digital “contribuiría a economías y sociedades más sostenibles e inclusivas”.

Sobre esta inclusión, Ramos hizo hincapié en que sólo alrededor del 27% de los graduados de STEM (Ciencias, Tecnologías, Matemáticas e Ingenierías, su sigla en inglés) son mujeres. Y más al detalle, la cifra llegó hasta un tímido 4% en Chile. “Incluso si logran ingresar a las carreras de STEM, es mucho menos probable que las mujeres se gradúen y tienen el doble de probabilidades de cambiar de carrera que sus colegas hombres (…) ¡Necesitamos más casos de modelos femeninos porque no podemos ser lo que no podemos ver!”, enfatizó.

En el estudio, se identificó que el bajo nivel de habilidades digitales de las mujeres, la falta de tiempo y “sobre todo, las normas socioculturales dañinas son las causas de esta división”, explicó Ramos.

María Ignacia Simonetti, jefa del Departamento de Género de la Subrei, profundizó en esto último y manifestó que “hay una especie de círculo vicioso en que las mujeres se quedan atrás en la adquisición de habilidades, lo que frena su desarrollo profesional, en un mercado cambiante”.

En esa línea, explicó que para comenzar a generar un cambio, primero, se debe cuantificar la realidad: “Hoy las mujeres destinan en promedio más de tres horas que los hombres a trabajos no remunerados”, dijo, y afirmó que existe la necesidad de una buena conciliación vida-trabajo.

 

Fuente: https://www.df.cl/

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