Aumento Salarial

Una de las principales situaciones laborales que genera ansiedad en los trabajadores es pedir un aumento de sueldo, es por eso que es muy importante cómo nos preparemos para ello y los argumentos que entreguemos a nuestro favor.

 

¿Por qué es tan difícil pedir un aumento de salario?

 

Esta situación genera estrés y mucho miedo, esto es transversal al cargo y posición en la que se esté. Algunas de las principales razones de este fenómeno son:

  • Nunca se sabe si es el mejor momento para hacerlo
  • No se tiene control sobre la reacción del jefe
  • No nos sentimos muy seguros si es que compararnos con el otro es correcto
  • No sabemos lo que los demás opinan sobre nuestro trabajo y si creen -al igual que nosotros- que no está bien remunerado.

 

¿Cuál es la mejor manera de pedir aumento de sueldo?

 

Cuando se toma la decisión de hacerlo, debemos tener presente que el fondo y la forma sí importan, por lo mismo es relevante que la conversación se dé en un ambiente amigable y con tiempo. Hay que encargarse de pedir una reunión formal al jefe y así se estará más tranquilo, para exponer los puntos con calma y discutirlos.

Otro factor a considerar, que no es menos importante, es saber en qué minuto financiero está la empresa al hacer esta solicitud, ya que si no es buena, las opciones de conseguirlo se hacen menos probables.

Por último, hay que informarse si es que hay procesos o instancias formales para pedir aumento y que estén declaradas en las políticas de la compañía, para no irrumpir de una forma inadecuada.

 

¿Qué debo considerar a la hora de pedir un aumento de sueldo?

 

  1. Analizar el trabajo: debemos contar con toda la información que avale que la contribución que estamos realizando al trabajo es mayor a la remuneración recibida. Un forma es tener datos y/o porcentajes concretos de nuestra gestión además de objetivos logrados. Ejemplo de esto es ver cómo aumentaron  las ventas, si generamos algún ahorro de costos o mejoramos la calidad en la atención.
  2. Proyectarse: Siempre será más valorado el demostrar lo que se puede hacer por la compañía y cómo vamos a contribuir a que los objetivos y metas se cumplan. Más que basarnos en lo que ya hemos hecho, es plantear lo que podemos lograr, pero con compromisos concretos.
  3. Buscar referencias: A pesar que hablar de sueldos es un tema algunas veces tabú, es muy importante conocer el salario de tus pares o situarnos en alguna banda basándonos en lo que está pagando el mercado, tanto por la función como por el cargo, la experiencia y el nivel educacional. Existen algunas plataformas online que apoyan este proceso, como Show Me The Money o Tu salario.
  4. Salario emocional: este punto es relevante, ya que se debe valorar siempre lo no monetario. Si el jefe no puede llegar al monto estimado, se pueden negociar otros beneficios que tengan relación con más tiempo libre, mayor flexibilidad, desarrollo y formación, entre otros.

 

Fuente: EMOL

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